UN ANILLO DISEÑADO POR PICASSO A SUBASTA

 

El anillo de Picasso y Maar, a subasta

 

La joya, confeccionada por el artista español, sirvió para reconciliar a la pareja

Efe 13.06.2017 | 01:03

En la imagen, el anillo que saldrá a subasta a final de mes.

En la imagen, el anillo que saldrá a subasta a final de mes. EFE
 

Un anillo diseñado y confeccionado por el pintor Pablo Picasso para apaciguar el enfado de su amada, la también pintora y fotógrafa francesa Dora Maar, se subastará este mes en Londres con un valor estimado de 570.000 euros.

En un paseo por el Puente Nuevo de París, el artista había reprochado a su musa haberle convencido para vender una obra suya a cambio de un anillo de rubí, a lo que Maar respondió quitándose el anillo y lanzándolo impulsívamente al agua del río Sena.

                                                           Dora Maar

>> Picasso diseñó este anillo para su amada Dora Maar para apaciguar un enfado

Picasso, sintiéndose culpable, diseñó y elaboró con sus propias manos una joya de repuesto con un retrato personal de Maar, que ella conservó hasta su muerte en 1997 y que se subastará por primera vez el 21 de junio en la casa londinense de Sotheby's.

Dora Maar, hija de un arquitecto croata que hizo fortuna en Argentina, fue pintora y fotógrafa, y formó parte de los círculos más vanguardistas del París de los años 20 y 30, frecuentando las mesas de los cafés a los que eran asiduos los artistas de la época.

Entró en la vida de Picasso en 1936 -él residía en la capital gala desde finales de 1900; llegó con 19 años para empaparse del ambiente cultural de París-, le sirvió de inspiración y modelo en sus obras y realizó una serie de fotografías del pintor en su taller mientras trabajaba en su monumental obra maestra, el Guernica -pintado hace 80 años.

>> El valor estimado será de 570.000€

Ambos tuvieron una relación apasionada y tormentosa hasta que, en 1943, Picasso la abandonó por Françoise Gilot, 20 años más joven que ella y con 40 años menos que él.

Dora inició entonces un descenso a los infiernos, recalando en hospitales psiquiátricos, hasta abrazar la religión católica y terminar refugiada y apartada del mundo en su apartamento parisino durante el resto de su vida.